Sesión en la que el diábolo traza órbitas inusuales a tempo lento y pulso orgánico, como un tren que avanza a cámara lenta. Los rebotes se escuchan con espacio, y las consecuencias marcan nuevas rutas: cuando la trayectoria entra en el lado oscuro, el cuerpo modula el equilibrio y la sonoridad se suaviza.
El trabajo se articula con pistones que empujan y recogen con delicadeza, retrasando cada cambio de dirección para que la línea se mantenga viva. Los darksides surgen como continuación del trayecto; el diábolo atraviesa la sombra y regresa a la luz con lentitud sostenida, mientras el peso y la inercia dibujan la curva.
Dibujo al viento
Dos golpes y deriva,
El rebote se alarga,
La rueda respira.
Pistones que mueven,
El peso cede,
El camino es blando.
Lado oscuro que llama,
Silencio que acompasa,
El viaje continúa.

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.